Cuando ya conoces las reglas, la forma más sencilla de comparar mesas es probarlas en distintos momentos del día: los horarios de baja afluencia suelen tener más mesas con apuestas mínimas bajas, mientras que las horas punta concentran salones premium con límites elevados. Anota los tiempos de cada ronda: en ruleta son de uno a dos minutos, en blackjack pueden variar bastante según la velocidad del crupier.
Antes de comprometerte, repasa tres detalles: los límites de la mesa, las reglas específicas (por ejemplo, si el blackjack se rinde o si la ruleta tiene la ruleta americana) y el historial de resultados que la propia mesa muestra, que es informativo y no indica ninguna tendencia futura. El juego sigue siendo azar: la ventaja siempre la tiene la casa, por eso conviene fijar un límite de tiempo y de saldo antes de empezar.